ALABANZA CON MARÍA

Con la Virgen,  una oración de alabanza e intercesión ante el Señor por esta Parroquia,   y especialmente por los enfermos.


ALABANZA CON MARÍA

Con la Virgen,  una oración de alabanza e intercesión ante el Señor por esta Parroquia,   y especialmente por los enfermos.
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Canción a María:  Quiero decir que sí
Quiero decir que sí,  como Tú María,  como Tú un día, como Tú María//  Quiero decir que sí, (4 veces)
Le entregamos el Corazón a la Madre.  Nos confiamos a Ella.
Y le decimos a María (todos):    "Toma Virgen pura nuestros corazones,  no nos abandones, jamás, jamás". Y también …
"María,  Madre de Dios y de la Iglesia, Madre nuestra,  concédenos entrar en el misterio de tu fe y de tu alabanza y percibir el amor y ternura con que nos miras"

Pedimos a la Virgen que  interceda para que venga a nosotros  el Espíritu Santo: 
Canción al Espíritu Santo (opcional)

Ven Espíritu Santo,  llena los corazones de tus fieles,
y enciende en ellos el fuego de tu Amor.
Envía tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra.


Nos encomendamos también  a nuestros santos  Patronos e Intercesores. Y al Patrono/a de esta parroquia.

La Virgen nos lleva a su Hijo Jesús,  que nos dice en el Evangelio:

"Venid a Mi los que estáis cansados y agobiados,  que Yo os aliviaré."

Vamos a contemplar  la   misericordia del Señor,   que emana de su Corazón traspasado por amor:


(EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO)


Hay un Corazón que mana
Hay un corazón que mana, que palpita en el Sagrario//un Corazón solitario,  que se alimenta de amor.//
Es un Corazón paciente,  es un corazón amigo// el que habita en el olvido,  el Corazón de tu Dios.
Es un Corazón que ama,  un corazón que perdona//que te conoce y que toma de tu vida lo peor.
Que comenzó esta tarea una tarde en el Calvario//y que ahora desde el Sagrario tan sólo quiere tu amor.
Decidle a todos que vengan a la fuente de la vida//que hay una historia escondida  dentro de ese Corazón.
Decidles que hay esperanza, que todo tiene un sentido//que Jesucristo está vivo, decidles que existe Dios. (bis)

Texto del Diario de Santa Faustina Kowalska sobre la Divina Misericordia..
Promesas  de Jesús para quien rece el Rosario de la Divina Misericordia:
"Oh, qué gracias más grandes concederé a las almas que recen este rosario; las entrañas de Mi Misericordia se estremecen por quienes lo rezan".
"Cuando se rece este rosario al lado de un moribundo, me pondré entre Mi Padre y el alma del agonizante como un Redentor Misericordioso."
"Quiero que Mis sacerdotes recomienden el rezo de este rosario como última esperanza de salvación, por los pecadores"
                     
- Rezamos la Coronilla de la Misericordia…

 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial (opcional): "Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y un mar de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh! fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros" (Diario, 1319).
Padre Nuestro, Ave María y Credo.
(Luego con las cuentas del rosario normal se rezan  5 decenas) Cada decena en las cuentas grandes se comienza diciendo:
"Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación por nuestros pecados y los del mundo entero."
 Y en las cuentas pequeñas del rosario:
Por Su dolorosa Pasión… R/ Ten Misericordia de nosotros y del mundo entero". (diez veces)
 Al terminar las cinco decenas se dice tres veces:
"Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,  ten Piedad  de nosotros y del mundo entero."
Después la  Jaculatoria:
"Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una  fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío".
Oración Final (opcional): "Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa Voluntad, que es el Amor y la Misericordia en sí mismos. Amén" 
 
Una  Salve a la Madre. 
Y con la Madre de la Misericordia seguimos nuestra Alabanza..
 

Con  la intercesión de la Bienaventurada  Virgen María,  salud de los enfermos,  y con confianza,  nos abandonamos  y   ponemos nuestros enfermos y enfermedades,  problemas y tristezas,  en el Corazón de Jesús,  con la siguiente  oración que rezamos todos:
Oh Corazón de Amor, en Ti pongo toda mi confianza, Pues todo lo temo de mi fragilidad,  más todo lo espero de tu bondad. En tu Corazón confío,   míralo todo,  haz lo que tu Corazón te diga,  Jesús mío,  yo cuento contigo,  yo me fío de Ti,  yo descanso en Ti,  yo estoy seguro/a  en tu Corazón.

Para Dios nada hay imposible,  hemos de  confiar en su poder. Y Él nos da la fortaleza necesaria especialmente  en los momentos difíciles de la vida.
En respuesta al amor y misericordia del Señor y también para consolar su corazón que sufre en los enfermos y también por el abandono e ingratitud de tantas personas,  le cantamos:


Cantemos al Amor de los amores♫  (o puede cantarse en la retirada del Santísimo)

Cantemos al Amor de los amores,  cantemos al Señor//¡Dios está aquí! ¡Venid, adoradores, adoremos a Cristo Redentor!//¡Gloria a Cristo Jesús! Cielos y tierra, bendecid al Señor. //¡Honor y gloria a ti, Rey de la gloria; amor por siempre a ti, Dios del amor! // (bis)

Ó la canción  Me basta con saber que estás aquí
Me basta con saber que estás aquí// Aunque no se te oiga respirar//Volando a lomos de una nube gris// caminando de nuevo sobre el mar.

Y  seguimos consolando su Corazón,  por tantas ofensas,  profanaciones,  blasfemias,   con las   ALABANZAS DE DESAGRAVIO AL SANTÍSIMO SACRAMENTO  (todos)
 (si hay retirada del Santísimo,  las reza entonces el Sacerdote)
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción. 
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre. 
Bendita sea María Santísima,  Madre de la Iglesia.
Bendito sea San José, su castísimo esposo. 
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Con Jesús y María, y en el Espíritu vamos al Padre
Es importante y necesario alabar y dar gracias al Señor.


Quiero llenar tu trono de alabanzas,
Quiero llenar tu trono de alabanzas//quiero llenar tu trono de adoración// quiero adorar// postrado en tu presencia y proclamarte Señor. (bis)


  o rezo del Salmo de Alabanza 145  ( salmista)
Te exaltaré, mi Dios y Rey.
Y alabaré tu nombre por siempre y para siempre.
Te alabaré todos los días. Sí,  te alabaré por siempre.
¡Grande es el Señor,  el más digno de alabanza!
Nadie puede medir su grandeza.
Que cada generación, cuente a sus hijos tus poderosos actos.
Y que proclame tu poder.
Meditaré en la gloria y la majestad de tu esplendor,
y en tus maravillosos milagros.
Tus obras imponentes estarán en boca de todos.


Le damos gracias al Padre por su amor, misericordia, por la vida, la fe, la Iglesia, la familia… por todo.


OFRECIMIENTO 

(Nos dice San Juan Pablo II en su Documento Pontificio Dolor que salva: “Cuando una persona une a la Pasión de Jesucristo un sufrimiento, este se transforma en una partícula de valor infinito”-    Y el Papa  Pío XII recuerda en la Encíclica Del Cuerpo Místico de Jesucristo las palabras de San León Magno: “Cuando unimos nuestros sufrimientos a la Pasión de Jesucristo, nuestros cuerpos por el Bautismo, son transformados en carne de Jesús crucificado, que salva almas, por tener un valor infinito”. Y la Sagrada Escritura nos dice que “salvar un alma es salvarse a sí mismo”,  de ahí la importancia de ofrecerlo todo al Padre  Celestial  unidos a su Hijo Jesús). Lo que hacemos con la siguiente oración:
 

Oración de ofrecimiento al Padre Celestial con Jesús y María. (Todos)
Padre, aceptamos y te entregamos nuestro pasado, presente y futuro, para colaborar con el sacrificio redentor de tu Hijo Jesucristo, y en reparación de las ofensas que reciben los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Te ofrecemos tanto las alegrías como las penas, trabajos y enfermedades.
Y todas las cosas que hemos hecho bien y en ayuda de los demás.
Asimismo te presentamos nuestra debilidad humana, invocando a tu gran misericordia que siempre olvida y perdona; nosotros acudimos a Ti con un corazón arrepentido, y con voluntad sincera de no ofenderte más.
Te damos gracias por tu amor,  dones y bendiciones.
Por la vida y las personas queridas y tantas otras que has puesto y pones en nuestro camino,  que vienen en nombre tuyo para ayudarnos.
Todo nuestro amor para Ti, Padre Bueno, Padre Santo. ¡Bendito y Alabado seas!. Amén.

INTERCESIÓN
         Presentamos nuestras peticiones al Padre,  en nombre de Jesús.
Nos dice Jesús en el Evangelio de San Juan:  “Todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre os lo concederá

En nombre de Jesús,   te pedimos Padre por los enfermos de esta parroquia,  por los enfermos  y ancianos  de los hospitales (…………….)   y residencias (…………….)   por los afectados por la pandemia,     y por todos los que te traemos hoy …..

♫Ave María♫

(Mientras se escucha el Ave María,  cada persona pide en silencio al Señor,   por los enfermos que tiene en su corazón)

En la vela que vamos a poner junto a tu Corazón,  la vela de la confianza,  de la esperanza, que queremos encender en tu Luz,  los ponemos en  tu Corazón. 

Tú eres el eterno presente y Tú los conoces.
Te pedimos que tengas compasión de ellos,
y que se renueve su fe y confianza en Ti
Que vean que estás vivo en tu Iglesia hoy.
Te lo  suplicamos, Señor

Padre, ten compasión de los que sufren en su cuerpo,
de los que sufren en su corazón.
de todos nosotros.
Confiamos en lo que Tú harás  con la fuerza del Espíritu renovador.
Ten compasión, te lo suplicamos Padre, te lo pedimos.

Padre, bendice a nuestros enfermos, que su fe y esperanza  crezcan y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también ellos sean testigos de tu poder y compasión.
Te lo pedimos, por  Jesús, por el poder de sus santas llagas,
Por su santa Cruz y por su Preciosa Sangre.
Sánalos Señor.  Sánalos en su cuerpo, sánalos en su corazón,
sánalos en su alma. Dales vida y vida en abundancia.

Te lo pedimos por intercesión de María Santísima, la Madre de tu Hijo y Madre nuestra, la Virgen de los Dolores. Que Él nos dio  por Madre al pie de la Cruz.

Jesús  nos ha revelado, que ya ha tomado sobre Él, todas  nuestras dolencias y que por sus santas Llagas hemos sido curados. Hoy Señor,  te presentamos en fe a todos los enfermos que nos han pedido oración, te pedimos que los alivies en su enfermedad,  les des fortaleza, también a sus familiares y amigos, que les des la salud.

 Protege  en tu Corazón y  derrama  tu misericordia sobre esta parroquia,  sobre la/las residencias de ancianos…….   sobre el/los hospitales …., sobre los que sufren en el cuerpo y en el alma.  Por todos los que trabajan en los hospitales y residencias,  capellanes,  trabajadores y voluntarios .// Te pedimos también por la Iglesia y sus necesidades,    por el Santo Padre y sus intenciones,  por el Párroco y sacerdotes  de esta parroquia,  por todos los  sacerdotes, almas consagradas y misioneros, y  para que haya muchas vocaciones //  Por los que sufren persecución a causa de la fe,  y por nuestras parroquias,  que sean comunidades vivas,  unidas en fe y amor//. Por la vida y las familias,  por España,  por las almas de nuestros difuntos,  y para que haya paz y alegría en el mundo. // Te pedimos por todos los consagrados a María,  y que haya muchas consagraciones a su Corazón Inmaculado.//  Por Alabanza con María, y todos los que participan. //  Y por  todos los que estamos aquí reunidos en tu Alabanza,  familias  e intenciones,   que   ponemos en el Corazón de Jesús y en el de María.

Y te pedimos por el fin de la pandemia.  Ten piedad del mundo Señor, ten piedad de nosotros.

 Y que el Espíritu Santo,  que guió a Jesús,  sea guía y fortaleza de todos,   para que ahora y siempre podamos ser  testigos de tu amor   y   tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor, para gloria de tu Nombre.

¡Gloria y alabanza a Ti Señor!

Unidos a Jesús y a María,   todo lo presentamos  al  Padre, en un PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros,  perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.  Amén.

BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO
Si no estuviera el sacerdote,  quien dirige la Alabanza dice al Señor:
"Bendícenos Señor  y protégenos, ilumina tu rostro sobre nosotros, derrama tu misericordia, y danos la paz"

Todos somos llamados  a  ser   testigos  y sembradores  de  paz  y  de la alegría de la esperanza.   Para llevar la luz de Jesús al mundo. Como nos dice la siguiente canción:

Enciende una luz 
Enciende una luz,  déjala brillar, la  luz de Jesús que brille en todo lugar.// No la puedes esconder, no te puedes callar, ante  tal necesidad,  enciende una luz en la oscuridad. //   Enciende una luz……
Rezamos  el  Ángelus  (o el Regina Coeli en el tiempo Pascual). Si la Alabanza es a las 12 de la mañana, se empieza por el Ángelus.

ÁNGELUS  
V. El Ángel del Señor anunció a María.  R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.   Dios te salve, María... Santa María...
V. He aquí la esclava del Señor.  R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo carne.  R. Y habitó entre nosotros. 
Dios te salve, María...   Santa María...
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.  R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos:  Derrama  Señor,  tu gracia sobre nosotros,  que por el anuncio del Ángel,  hemos conocido la Encarnación de tu Hijo,  para que por los méritos de su Pasión y Cruz,   y por la intercesión de la Santísima Virgen María,  lleguemos a la gloria de la Resurrección.  Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.  R. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo (3 veces)


Con la  Madre  rezamos su MAGNIFICAT..
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.  Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 Y de manos de la Madre, en su escuela maternal de amor,   con su protección y unidos bajo su manto y llenos de  esperanza porque  Ella siempre está y  estará  con nosotros,  seguimos el camino. 

CANCIÓN A MARÍA: "María mírame"
María mírame, María mírame//Si Tú me miras,  Él también me mirará// Madre mía mírame, de la mano llévame//  Muy cerca de Él. Que ahí me quiero quedar.


V. Ave María Purísima…. R. Sin pecado concebida.

ALABANZA  CON MARÍA   
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