RETIROS DE BETANIA Y MISIONEROS DE ALABANZA CON MARÍA

 

Ven a nuestros Retiros de Betania  (11 de febrero - Fiesta Ntra. Sra. de Lourdes, por la mañana, en el Santuario de Santa María de la Cruz de Cubas de la Sagra)

O a los Retiros Misioneros (Fin de semana de la Solemnidad de Cristo Rey, en Noviembre)

PROXIMO RETIRO MISIONERO - MÁLAGA - 18 A 20 DE NOVIEMBRE DE 2016

Vamos a un lugar apartado para orar, para hacer la Alabanza. Preferentemente a un Santuario mariano, lugar bendecido por la presencia de la Madre donde a través de Ella, el Señor derramará tantas gracias.

SACERDOTES

RETIRO CUBAS

RETIROS DE BETANIA DE CUBAS DE LA SAGRA

EN EL SANTUARIO DE SANTA MARÍA DE LA CRUZ

Acompañando a Jesús,  consolando su Corazón, escuchando  y meditando la Palabra.
En  fraternidad y acogida.
Para recibir una lluvia de bendiciones:
- la sanación por medio de la Alabanza, y de los Sacramentos de la Iglesia,
en los que el mismo Cristo nos toca y cura.
-  la fuerza del Espíritu,  y  llenarnos de alegría.

¡¡Si estás cansado,  agobiado,  triste, enfermo, ó quieres fortalecer tu fe y esperanza, ven.
  “EL TE ALIVIARÁ Y SANARÁ”¡¡

 

Y también  te invitamos  a nuestros Retiros misioneros (de fin de semana)  para llevar la alegría, fuerza y sanación de la Alabanza a otros lugares,  e impregnarnos de la riqueza de los diferentes carismas de la Iglesia. "Y SIEMPRE Y EN TODO ALABAR A DIOS CONFIANDO EN SU INFINITA MISERICORDIA"

Retiro Zaragoza

Retiro misionero de noviembre de 2013 en Zaragoza-Tarazona (Solemnidad de Cristo Rey) A los piés de Nª. Sª. del Pilar con su Alabanza.

El fin de semana de la Solemnidad de Cristo Rey, del 21 al 23 de noviembre tuvimos nuestro Retiro misionero del 2014 en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla, regido por los Agustinos Recoletos, donde en nuestra alabanza vivimos el espíritu de San Agustín, acercándonos al conocimiento y a la intimidad de un Dios cercano que descubrió el gran santo, y que nos lleva a la verdadera felicidad, en ese "ama y haz lo que quieras" que es la verdadera libertad. Fuimos como siempre hacemos en nuestros retiros, a ponernos a los piés de la Madre, en el Santuario de Nuestra Señora de Valvanera, Patrona de Logroño, para poner bajo su manto y guía y protección maternal el Retiro. Y también fuimos a hacer la Alabanza de la Virgen a una residencia de las Hijas de la Caridad con mayores y enfermos. Y como siempre, el Señor derramó sus bendiciones, su paz, alegría y sanación sobre nosotros, y la fortaleza necesaria para ser fieles a su Santa Voluntad, camino hacia la santidad a la que todos somos llamados.

Y el 11 de febrero de 2015, Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes Patrona de los enfermos, tuvimos en el Santuario de Santa María de la Cruz de Cubas de la Sagra, como todos los años, nuestro Retiro de Betania, dedicado a la Iglesia, meditando de forma especial sobre la Palabra, hecha carne en el seno virginal de María Santísima.

Si quieres venir con nosotros apúntate en alabanzaconmaria@hotmail.com

RETIROS DE BETANIA

 Somos hijos de la Iglesia. Por el   por el Bautismo, pertenecemos  a la gran gran familia eclesial que conforma el Cuerpo de Cristo, del que Él es la cabeza, y que sigue al Divino Maestro, en su escuela de amor, un amor tan grande que le lleva a Jesús a dar la vida por nosotros, por salvarnos. Él a través de la Palabra nos enseña a ser verdaderos hijos de Dios, a amarle a Él y amar a nuestros hermanos, en un amor entregado que debe estar dispuesto incluso a dar la vida por amor como hizo Jesucristo.

Jesús en su vida terrenal encontraba el descanso en Betania, en casa de sus amigos a los que tanto ama y se siente amado por ellos y especialmente se refugió allí cogiendo fuerzas antes de subir a Jerusalén, donde después de su entrada triunfal, viviría su dura Pasión y Muerte en Cruz. Marta afanosa, se preocupa de que a Jesús no le falte de nada, y María se sienta a los piés de Jesús para escuchar su Palabra. Ambas se complementan, las dos actitudes son buenas y necesarias, como en nuestra vida. En el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, cada uno de nosotros tiene una misión, un puesto, siempre muy importante ante los ojos del Señor, nos complementamos unos a otros y todos somos necesarios y muy valiosos para el Señor. Nuestro lugar no tiene por qué ser el primero o el último a los ojos del mundo, lo único que realmente vale es lo que ve el Señor, y Él mira el corazón; da igual que hagamos una u otra cosa, lo que nos pide el Señor es que lo hagamos con amor y buscando agradarle, y hacer su Santa Voluntad, que se cumpla en nosotros lo que Él tiene preparado.

Jesús ante las palabras de Marta sobre la actitud de su hermana, nos enseña a todos que las cosas de este mundo no deben preocuparnos e inquietarnos, “siendo así que una sola es necesaria”. “Jesús no reprocha a Marta su servicio, sino que se deje turbar y distraer, cayendo en la agitación y el afán. Las preocupaciones de la vida pueden ahogar la semilla de la palabra (Lc 8,14), y el afanarse puede impedir buscar el Reino de Dios y su justicia, por encima de todo” (P. Báez).

La vida activa y contemplativa no están en contradicción, todo depende de a lo que nos haya llamado el Señor para trabajar en su viña de una forma u otra. Y lo que sí es importante es ser contemplativos en la acción, para no perdernos en las ramas, en la organización, etc., no sea que atendiendo a las cosas del Señor, olvidemos al Señor de las cosas. No dejemos la oración y la vida espiritual, esos momentos de estar a solas con el Señor, tratando de "amistad con Aquel que tanto nos ama", como nos decía Santa Teresa. Sea el lema de nuestra vida el "Ora et labora" de San Benito, centrando todo en el Señor.

El Señor nos espera en nuestros Retiros de Betania, pero que Él encuentre también en nuestro corazón su particular Betania. Acojamos a Nuestro Señor que viene a nosotros en los Sacramentos, en la Penitencia y Eucaristía especialmente; pero también viene a nuestras familias para que le acojamos, en tantos de nuestros hermanos que sufren, enfermos, mayores, pobres y marginados. El Corazón de Jesús sufre en ellos y espera una respuesta de amor, una entrega de nuestra parte, que aliviemos tanto dolor como hay en el mundo: ""Cuanto hicisteis a uno  de estos hermanos  míos más pequeños,  a mí me lo hicisteis". Que a la luz de nuestra fe y como portadores de la Luz que todo lo ilumina que es Cristo, y a la luz de su Palabra, llevemos la alegría de la esperanza y el amor y la misericordia del Señor a un mundo que sufre, ejerciendo la caridad que es el perfeccionamiento del amor hacia nuestros hermanos más necesitados, escuchando a Jesús en el Evangelio “Fui forastero y me hospedaste, enfermo y me visitaste…” (Mt 25,35s).

EL NOMBRE DE BETANIA 

Textos evangélicos que nos hablan de Betania.

MARCOS 11,1.11
 Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al Monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: 
 - Id a la aldea de enfrente, y en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por lo que hacéis, contestadle: "El Señor lo necesita y lo devolverá pronto." 
 Fueron y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron:  
 - ¿Por qué tenéis que desatar el borrico? 
 Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.
Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás, gritaban: 
 - Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Hosanna en el cielo! 


MARCOS 11,11-26 
Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo, y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas, y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: 
 - Nunca jamás coma nadie de ti. 
 Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén, entró en el templo, se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía diciendo:  
 - ¿No está escrito: Mi casa se llama Casa de Oración para todos los pueblos? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos."  
Se enteraron los sumos sacerdotes y los letrados, y como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús:  
 - Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. 
 Jesús contestó:  
 - Tened fe en Dios. Os lo aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tírate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por que eso os han concedido y obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas." 


LUCAS 10,38 
 En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo:  
 - Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano. 
Pero el Señor contestó: 
 - Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas, sólo una es necesaria: María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán. 


LUCAS 19,28-29 
En aquel tiempo, Jesús echó a andar delante, subiendo hacia Jerusalén. Al acercarse a Betfagé y Betania, Junto al monte llamado de los Olivos, mandó a los discípulos diciéndoles:  
 - Id a la aldea de enfrente: al entrar encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: ¿por qué lo desatáis?, contestadle: el Señor lo necesita. 

 
LUCAS 24,50 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:  
 - Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la figura de lo alto.  
Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo). Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. 


JUAN 11,1 
En aquel tiempo, un cierto Lázaro de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana, había caído enfermo. María era la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera: el enfermo era su hermano Lázaro. Las hermanas de Lázaro le mandaron recado a Jesús diciendo:  
- Señor, tu amigo está enfermo.  
Jesús ,al oírlo, dijo: 
- Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.   
 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba. Sólo entonces dijo a sus discípulos: 
- Vamos otra vez a Judea. 
Los discípulos le replicaron:  
- Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, y ¿vas a volver allí? 
Jesús contestó:  
- ¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza por que le falta la luz. 
Dicho esto añadió:  
- Lázaro, nuestro amigo, está dormido: voy a despertarlo. 
Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado, Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús: 
- Señor, si hubieras estado aquí no había muerto mi hermano. Pero aún ahora se que todo lo que pidas Dios, Dios te lo concederá. Jesús le dijo:  
- Tu hermano resucitará. Marta respondió: 
- Sé que resucitará en la resurrección del último día. 
Jesús le dijo: 
- Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mi, no morirá para siempre. ¿Crees esto?
Ella le contestó: 
 - Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo." 


JUAN 12,8 
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él en la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, autentico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. 
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice:  
- ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?  
Entonces Jesús dijo: 
- Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mi no siempre me tendréis. 


MATEO 21,14-17
Llegáronse a El ciegos y cojos en el templo y los sanó. Viendo los príncipes de los sacerdotes y los escribas las maravillas que hacía y a los niños que gritaban en el templo y decían:  
- ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron y le dijeron: 
- ¿Oyes lo que estos dicen?  
Respondióles Jesús: 
- Si, ¿No habéis leído jamás: "De la boca de los niños y de los que maman has hecho brotar la alabanza"?  
Y dejándolos, salió de la ciudad a Betania, donde pasó la noche. 


LA VIRGEN MARIA ESTUVO TRES AÑOS EN BETANIA
En su número del jueves 2O de Mayo, el semanario "Alfa y Omega" ofrecía la verificación histórica de una visión que tuvo Anna Caterina Emmerick (1774-1824) sobre la casa en la que la Virgen vivió en Efeso. Anna Caterina Emmerick tiene abierta causa de beatificación. Sobre su descripción se realiza ahora una investigación en la que según todos los indicios la coincidencia con el relato de la Sierva de Dios es enorme. En Betania nos interesa el principio del relato de Anna Caterina Emmerick en el que se dice: "Despues de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, María vivió tres años en Jerusalén, tres años en Betania y, al final, nueve en Efeso." Para nosotros es una novedad que la Virgen Maria residiera tres años en Betania y como desde la muerte de Jesus, Santa Maria vivio con el Apóstol San Juan es lógico pensar que el Evangelista dispusiera alli de una vivienda, aunque también puede aventurarse que coincidiesen en la misma casa con Marta Maria y Lázaro.

BETANIA, UN LUGAR MUY UNIDO AL CORAZÓN DE JESÚS Y AL DE MARÍA